26 de julio de 2017

La liga de los hombres extraordinarios.







Durante todo el día no he podido dejar de pensar en lo que había visto. Sin proponérmelo, he sido testigo de la cosa más asombrosa que jamás imagine que mis ojos pudieran contemplar. No podía creer que los héroes que tanto admiraba y que eran protagonistas de tantas hazañas y aventuras increíbles estuvieran en mi propia casa. Los he reconocido por sus increíbles actos de valentía, arrojo, fuerza y apreciada generosidad que derrochaban en las batallas que libraban contra los enemigos que les salían a su paso.

Estaba asombrado y emocionado observando lo que estos seres extraordinarios eran capaces de realizar. Sin ir más lejos, el capitán américa cogió su escudo y paró todos los golpes y rayos que el villano le mandaba, después dio varios saltos mortales y se elevó varios metros del suelo llevándome en sus espaldas para ponerme a salvo de la terrible refriega.

Pero lo mejor fue cuando apareció la mujer maravilla con su extraordinaria fuerza y tesón y haciendo gala a la vez de su ternura y delicadeza se puso en acción. Fue impresionante como ataco velozmente con todos sus músculos en tensión por el esfuerzo. Sin dar tregua dio varios giros alcanzando al intruso y tirándolo al suelo. Y el mejor momento ha sido cuando los dos héroes han aunado fuerzas, usando su sabiduría y estrategia, para derrotar el peligro que me acechaba.

En fin, ha sido un día glorioso y memorable. Lo mejor de todo y más gratificante es que me siento inmensamente feliz sabiendo que mis padres pertenecen a la liga de los hombres extraordinarios, y que diariamente emprenden una lucha feroz en la vida para protegerme de las desgracias que el mundo me pueda deparar.




Un héroe lo es en todos sentidos y maneras, y ante todo, en el corazón y en el alma.Thomas Carlyle









 BESOS




 



 Fuente video e imagen: youtube,google.


24 de julio de 2017

El Diario de Anna: Feliz Cumpleaños.











Ya solo faltaban los últimos retoques de la gran fiesta que había organizado con sus amigos y familiares más íntimos para celebrar su cumpleaños. No todos los días se cumplen años, se decía a si misma mientras preparaba la mesa en la que esa tarde festejaría la llegada de un año más a su vida. Aun recordaba la sensación de expectación y nerviosismo que le producía el tiempo de espera hasta que llegaba la hora señalada.

Por un instante cerro los ojos y percibió los olores, el colorido, la música y el bullicio de la última celebración, casi pudo paladear el suave y dulce sabor del pastel que comió ese día. Volviendo al presente siguió con los preparativos mimando cada detalle para que no faltara de nada, no quería quedar mal con sus invitados.

Así comienza la historia, más o menos, de cualquier fiesta de cumpleaños que se precie. Es curioso como en determinadas circunstancias casi todas las personas actuamos de idénticas formas. Pero llega un día que, para algunos, como yo, este tipo de eventos pierden interés. No es porque el cumplir años se me haga cuesta arriba o cuesta abajo, no es nada de eso, en absoluto, tengo que envejecer y lo tengo asumido, mis motivos son puramente emocionales. Llegó un día que me di cuenta que no necesitaba montar una fiesta para recordarme que seguía estando en este mundo un año más.


Aquel día supe que mi apatía se debía a que me quedaba siempre la duda de si el próximo año estaríamos los mismos o habría otra ausencia irreemplazable.Sé que las cosas ocurren y no hay forma de cambiarlas, pero he aprendido a vivir prescindiendo de recordatorios que no mitigan las penas por las pérdidas tan queridas. Puedo parecer extraña o rara, como queráis pensarlo, pero es mi decisión. Equivocada o acertada no lo sé, el tiempo me lo susurrara al oído.

¡Ojo! Y respeto y entiendo este tipo de celebración ya que la he vivido durante muchos años y, de hecho, tengo a mi familia que suele ser fiel devota de este acontecimiento en el cual suelo participar, pero nunca en lo que respecta al mío propio. Y simplemente me queda por decir, que me encantaría que cuando llegue la fiesta se pueda llenar la botella de las risas para que suenen como aplausos. 



Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones. (Jorge Luis Borges)





 BESOS





Fuente imagen y vídeo: google,youtube.