9 de abril de 2017

Retroceder nunca, rendirse jamás.








Durante toda mi vida he dado mi propio sentido a los acontecimientos y a las cosas que me afectan. He enfocado mis emociones y percibido el mundo que me rodea a mi forma. Ha sido un continuo desafío obtener la formula correcta que me permitiera neutralizar y minimizar las circunstancias adversas que pudieran enturbiar mi exaltación vital. Al final, después de mucho tesón y esfuerzo, he conseguido elaborar mi mecanismo de defensa emocional.  

La odisea de la vida está llena de drama, humor, romanticismo, acción, igual que en las obras de teatro o en las películas que tanto nos hacen disfrutar. Aunque en el mundo real todas esas situaciones no siempre son de nuestra elección, sino que nos vienen sin pedirlas. Nunca me ha gustado que pensaran de mí que llevo una maleta llena de dramas, pero los he tenido como cualquiera que haya sufrido algún revés del que sale muy tocado.

Con el tiempo mi escudo de protección emocional me ha protegido para no caer en el papel de víctima ante las calamidades. Los años han ido escribiendo el guion de mi vida y espero que elijan el final más apropiado. Mientras tanto seguiré dejándome atrapar por los torbellinos que vienen cargados de dicha y sorteando a los que intentan succionarla. Voy a extasiarme con el espectáculo que el universo me proporciona en toda su magnitud, sin retroceder ni rendirme jamás.(Basado en hechos reales)


Lo que los seres humanos realmente necesitan no es vivir sin tensiones.Lo que precisan es sentir y responder con energía a la llamada de ese algo que les está esperando para poder realizarse.
(Victor.E.Franki)



Besos










Fuente imagen y video:You tube,google.



No hay comentarios:

Publicar un comentario