25 de marzo de 2017

En el mundo a cada rato









Hace bastante tiempo leí un libro que me resulto muy entretenido. En él confluían varias historias y una de ellas me llamo mucho la atención, tanto fue así, que no he podido olvidarla de lo que me gustó y me reí. Y como estoy un pelín aburrida la voy a plasmar para que también la disfrute todo el que se pase por aquí.

Dos amigos, Tano y Tono, subieron a un tren cuando regresaban de pasar unos días en un balneario, con ellos subió también una mujer con buen aspecto que tenía un lunar en la sien derecha.
Tano, se quedó mirándola y con una sonrisa le dijo:

-Tiene usted un lunar que parece el balazo de un suicida.
-Nunca me han dicho un piropo tan raro --confesó la mujer.
-No es un piropo, es una observación. Desprecio los piropos por su ineficacia. Conquistar a las mujeres con piropos es tan difícil como cazar elefantes con un lazo.
--Me parece una bajeza comparar a las mujeres con los elefantes—protestó ella.
--Tiene usted razón ¡pobres elefantes! –concluyó Tano dando un suspiro.
--Viene usted del balneario, claro—dedujo Tono, que hasta el momento había estado callado.
--Sí—respondió ella.
--¿Y ha logrado usted descansar?

Y en aquel preciso momento una voz bronca y profunda grito:
--¿A usted qué le importa, imbécil?
--Tono se sobresaltó ¿Quién había gritado así? Salvo ellos y la mujer no había nadie en el vagón.

La muchacha sollozó y dijo:
--No se asusten, es que soy ventrílocua
--¡Ventrílocua! —repitieron los dos amigos maravillados.

La muchacha dio una palmada en su tripita para que se callase, y les contó su historia:
 --Me llamo Fita y de pequeña tuve frecuentes ataques de hipo, a medida que fui creciendo el hipo me duraba más tiempo y al final mis padres me llevaron al médico. Después de reconocerme concluyó que padecía principio de ventriloquía. Mis padres muy asustados le preguntaron si podían operarme y el doctor les dijo que era imposible, qué un vientre parlante era tan sagrado como un ser humano. Así estuve muchos años, hasta que una tarde una voz estalló dentro de mi ¡Hola Fita! me dijo, estaba tan contenta que me puse a gritar ¡Ya soy ventrílocua!

Entre sollozos, fita, termino de contar su historia:
Mis padres estaban muy avergonzados, no sabían qué hacer conmigo, como ustedes saben no hay nada peor que una hija ventrílocua.

--Tiene usted razón—contestó Tano—con las hijas ventrílocuas nadie sabe qué partido tomar.
 --Al final decidieron encerrarme en casa para que nadie pudiera enterarse de mi defecto—añadió fita.
 --Pasé varios años encerrada con la compañía de la voz de mi vientre. Con ella sostuve largas conversaciones, incluso le decía que me dijera cosas bonitas.
--No me diga más—interrumpió Tono--. Terminó enamorándose de su voz interior, ¿no es cierto?
--Así fue, en efecto. Fue el único hombre que traté durante mi largo encierro. Y le amo, le amo con locura.
--¡Pero ese es un amor imposible! Gritó Tono, exaltado.
--Lo sé, es un amor imposible, por eso acudí al balneario para olvidar, pero no ha servido de nada. ¿Cómo voy a olvidar al hombre que amo si está dentro de mí y me habla continuamente?
--¡Cómo te amo, fita!—tronó la voz de la ventrílocua.

Los dos amigos dieron un chillido levantándose de sus asientos, y aprovecharon que el tren se había parado para salir corriendo despavoridos.

--Ya puedes salir, Lucio—dijo fita mirando debajo de su asiento.
--¿Qué tal salió el trabajo? -preguntó Lucio, saliendo de su escondite muerto de risa.
--Perfecto. Este engaño de la ventriloquia no falla nunca. Me estaban escuchando embobados.
 ---Es que tú lo bordas—dijo el hombre.
--Tampoco tú lo haces mal, Lucio. Cuando hablas, todo el mundo piensa que la voz me sale de dentro del vientre.
Y los dos empezaron a reír, mientras entre los dedos de ella brillaban al sol los relojes y anillos de Tano y Tono.

El libro se titula Un Naúfrago en la Sopa y su autor es Álvaro de la iglesia. La historia es más larga, pero yo la he simplificado porque hay cosas que no recuerdo muy bien. Espero que os haya gustado. Gracias por vuestra atención.



                                               


 Los temerosos pueden ser los más peligrosos cuando consiguen el poder. Cuando contemplan a la vez los puntos fuertes y las debilidades,se aferran únicamente a las debilidades.(Bill Raansom)

Besos








Fuente vídeo e imagen: you tube y google


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