30 de diciembre de 2016

Campanadas a media noche







Aquí estoy, 30 de diciembre de 2016, esperando el día de mañana para pasar página de estos doce meses vividos que me dicen adiós a golpe de tambores y cornetas. Durante todo ese tiempo no ha habido en mi vida grandes acontecimientos, pero sí algunos pequeños muy interesantes. Y puedo afirmar que estos últimos son los que han pesado más en todo lo que me ha acontecido este año. En resumidas cuentas, han sido 365 días satisfactorios.

Me gustaría poder contaros una buena historia que fuera acorde con esta fecha tan señalada, pero para ser sincera no se me ocurre ninguna, aunque a veces pienso que la historia soy yo en mi misma. En ocasiones, dejo volar la imaginación y me siento como un manuscrito en el cual escribo mis sueños, mi locura y mi fantasía desbordada. Y sé que, con el paso de los años, un día cualquiera me quedare en blanco y en silencio.

Pero antes de que llegue, mi propósito para el largo año que me espera es no dejar ninguna página incompleta, ninguna frase a medias y ningún recuerdo olvidado en un rincón. Voy a gastar todas las hojas de este manuscrito de vida hasta que queden marchitas, y su color desaparezca como las cenizas con el viento.   (Basado en hechos reales)


Un hombre debe vivir el presente y ¿qué importa quién eras la semana pasada,
 si sabes quién eres hoy?
( Paul Auster)







!! Feliz año¡¡


Imagen y video:you tube,google

23 de diciembre de 2016

El imperio del sol







Contemplaba la danza del sol abriéndose paso a través de las nubes, mientras una ligera brisa soplaba y apartaba la neblina que abrazaba el mar. Esa hazaña tan pura me hizo sentir una sensación difícil de describir, pero imposible de olvidar. Me deje llevar por la exaltación de ese influjo creador rico en tonos, fuerza y delicados contrastes. Percibí su grandeza produciendo centellas y supe que esas centellas podían iluminarme.

Sintiendo la calidez de ese globo amarillo, deje que mi caja de los recuerdos fosilizara ese fuego para caldear mi alma por toda la eternidad. Y sé que en cualquier momento ese instante volverá a surgir, plasmando su belleza como antaño lo hizo.

Me he dado cuenta que todo va muy rápido, y que estos momentos tan fascinantes pasan desapercibidos entre toda la vorágine de acontecimientos rutinarios que plagan mi vida. Quizá es que no presto la atención suficiente para presentir cuando está por venir un hecho que es en sí mismo glorioso, a la vez que normal.  

Lo que si tengo claro es que me he llenado de energía positiva, y me siento estimulada por la excitación que me produce habitar en este majestuoso planeta azul.

 Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente.
 No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.
(Jorge Luis Borges)






Fuente video e imagen-You tube,toppli.com

14 de diciembre de 2016

Una historia de Navidad





Navidad, una bonita fecha para contar esas historias que parecen inventadas, pero que en realidad llevan una buena dosis de realismo. Unas me hacen sonreír con orgullo llenándome de satisfacción y otras me dejan desolada, sin aliento e incapaz de sobreponerme a su crudeza. Sin embargo, mi ánimo está en una profunda comunión con el espíritu navideño que se respira estos días y mi deseo es ofrecer un soplo de ternura y un pedacito de mi corazón.

En ocasiones, me cuesta saltar la valla del tiempo y hundirme en la maraña de recuerdos que se agolpan en mi cabeza esperando sorprenderme con la belleza de otra época. Una época de reuniones familiares donde no había ausentes y mirábamos cada pequeño detalle con los ojos de la inocencia y la ilusión. Recuerdo esos instantes mágicos de preparativos, risas, y canciones que perpetuaban el maravilloso ritual de la Navidad.

Ya han pasado muchos años y la vida ha seguido avanzando, he llegado a la madurez atesorando esos momentos vividos que todavía palpitan en mi corazón. Y cada año por estas fechas sigo teniendo ese aliento de ilusión, para desenterrar el tesoro del dulce sentimiento que me provoca este periodo festivo y disfrutarlo con mi familia. Son ellos con su amor los que me ayudan a vestir el gélido invierno con los colores de la navidad.(Basado en hechos reales)


 
  

! Felices fiestas ¡      


Fuente Imagen y Video.culturainquieta.Youtube.